El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha declarado que su nación se encuentra en una "guerra total" contra Estados Unidos, Israel y Europa. En declaraciones a una publicación oficial de la República Islámica, el mandatario sostuvo que estas potencias no desean la estabilidad y el progreso de su país, buscando activamente su debilitamiento. "En mi opinión, estamos en una guerra en toda regla con Estados Unidos, Israel y Europa. No quieren que nuestro país se mantenga en pie", afirmó el presidente Pezeshkian, subrayando la gravedad y la naturaleza existencial de la confrontación actual.
Pezeshkian, el jefe de Estado iraní, fue más allá al comparar esta contienda con el conflicto bélico que Irán sostuvo contra Irak en el pasado, señalando que la confrontación presente es incluso más ardua y de mayor complejidad. "Esta guerra es peor que la guerra de Irak contra nosotros", explicó el presidente. "Si uno lo entiende bien, esta guerra es mucho más compleja y difícil que aquella. En la guerra con Irak, la situación estaba clara. Ellos disparaban misiles y yo también sabía dónde acertar", comentó el líder iraní, destacando la falta de un objetivo claro y la multidimensionalidad del actual enfrentamiento.
El mandatario iraní detalló que su país está siendo "asediado desde todos los aspectos", lo que representa un desafío considerable para la nación. Pezeshkian explicó que se les imponen constantes dificultades y limitaciones, creando una serie de problemas que afectan desde la subsistencia de la población hasta aspectos culturales, políticos y de seguridad, al tiempo que se incrementan las expectativas de la sociedad. "Por un lado, bloquean nuestras ventas, nuestros intercambios, nuestro comercio y, por otro, han aumentado las expectativas de la sociedad", denunció el presidente, señalando una doble presión.
A pesar de los múltiples desafíos que enfrentan, Pezeshkian, el líder supremo de Irán, afirmó con contundencia la solidez y capacidad de respuesta de las fuerzas militares iraníes.
"Nuestras queridas fuerzas militares están haciendo su trabajo con potencia", declaró. El presidente iraní enfatizó que, en términos de equipamiento y personal, su país es "mucho más fuerte de lo que éramos durante sus ataques anteriores", lo que garantiza una defensa robusta. Concluyó que, "por lo tanto, si deciden atacar, se enfrentarán naturalmente a una respuesta más decisiva" por parte de Irán, enviando un claro mensaje de advertencia.
