Ante la ola de rumores en redes sociales que atribuían una supuesta crisis energética en el sur del Perú al corte del contrabando boliviano, Condori fue enfático al calificar esta versión como "totalmente incierta". Explicó que la gran mayoría de los transportistas, tanto de servicio público como particulares e internacionales, se abastecen en grifos peruanos donde el precio de la gasolina premium ronda los 15.10 soles por galón y la regular 14.30 soles. Según el reporte, no existe escasez en ciudades principales como Puno, Juliaca o Arequipa.
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista fue la preferencia del mercado peruano por su propio producto. Condori señaló que, según testimonios de los propios conductores y propietarios de empresas de transporte, "el combustible boliviano en cierta forma estaría afectando al funcionamiento de su máquina... y es por esa razón de que no consumen" . Esta percepción de calidad, sumada a la garantía que ofrecen los surtidores formales, ha limitado el uso del carburante boliviano estrictamente a la línea de frontera en localidades como Desaguadero o Yunguyo, sin penetración real al interior del territorio peruano.
Respecto al control del contrabando, el periodista destacó que la frontera se encuentra bajo "estado de emergencia", lo que implica una vigilancia policial y fiscal rigurosa tanto de día como de noche, haciendo inviable el traslado masivo de combustible ilegal hacia zonas más alejadas debido a los costos y riesgos . Finalmente, sobre el caso de Pucallpa (norte del Perú), aclaró que el desabastecimiento allí se debió a factores climáticos y logísticos de Petroperú, y no tiene relación alguna con las medidas económicas asumidas por el gobierno boliviano.
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