En una movida sin precedentes que redefinirá el panorama del entretenimiento, Netflix ha anunciado la adquisición de las divisiones cinematográficas y de streaming de Warner Bros Discovery por un valor de 72.000 millones de dólares. Este acuerdo representa una de las transacciones más significativas en la historia reciente de Hollywood, donde el gigante del streaming prevaleció sobre competidores como Comcast y Paramount Skydance tras una intensa puja.
Warner Bros, reconocida por franquicias globales como "Harry Potter" y "Juego de Tronos", así como por el servicio de streaming HBO Max, pasará a formar parte del conglomerado de Netflix. Esta unión está destinada a crear un nuevo coloso en la industria, aunque el proceso aún está supeditado a la aprobación de los organismos reguladores de la competencia.
Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, expresó su gran confianza en obtener el visto bueno regulatorio, asegurando que están trabajando con celeridad para lograrlo. Sarandos destacó que la combinación del vasto catálogo de programas y películas de Warner Bros con las series emblemáticas de la plataforma de streaming, como "Stranger Things", permitirá "ofrecer al público más de lo que le gusta y ayudar a definir el próximo siglo de la creación narrativa". El ejecutivo enfatizó que, así como Warner Bros definió el siglo pasado del entretenimiento, juntos pueden dar forma al siguiente.
Al ser consultado sobre la continuidad de HBO como un servicio de streaming independiente, Greg Peters, también codirector ejecutivo, reconoció la importancia de la marca HBO para la audiencia, pero añadió que es "demasiado pronto para entrar en detalles sobre cómo vamos a adaptar esta oferta a los consumidores".
Netflix proyecta un ahorro estimado de entre 2.000 y 3.000 millones de dólares, principalmente mediante la eliminación de duplicidades en las áreas de soporte y tecnología de ambas corporaciones. Las producciones cinematográficas de Warner Bros seguirán estrenándose en salas de cine, y su estudio de televisión podrá continuar produciendo para terceros. Por su parte, Netflix mantendrá la creación de contenido exclusivo para su propia plataforma.
Sarandos calificó el día como "grande" para ambas compañías, reconociendo que la adquisición podría haber sorprendido a algunos accionistas, pero la consideró una "oportunidad única" para asegurar el éxito de Netflix en las próximas décadas. David Zaslav, presidente y director ejecutivo de Warner Bros, añadió que el acuerdo fusionará "dos de las mayores empresas de entretenimiento del mundo" para garantizar que "personas de todo el mundo sigan disfrutando de las historias más relevantes durante generaciones".
El valor del acuerdo se estableció en 27,75 dólares por acción de Warner Bros, con un valor empresarial total —incluyendo deudas y el valor de las acciones— de aproximadamente 82.700 millones de dólares, siendo el valor patrimonial en efectivo de 72.000 millones de dólares. Los consejos de administración de ambas empresas aprobaron la operación de manera unánime. Se espera que esta compra potencie la capacidad de producción de estudios de Netflix e impulse su inversión en contenido original.
La adquisición se concretará después de que Warner Bros finalice sus planes previamente anunciados de separar sus divisiones de streaming y estudios de sus redes globales en dos entidades distintas el próximo año. La división de redes globales se renombrará Discovery Global e incluirá canales de cable como CNN y TNT Sports en Estados Unidos, además de sus canales Discovery y de acceso libre en Europa.
Paolo Pescatore, fundador y analista de medios tecnológicos y telecomunicaciones de PP Foresight, describió la venta como "una gran declaración de intenciones" que subraya las ambiciones de Netflix de liderar el nuevo orden mundial del streaming. No obstante, Pescatore advirtió que, si bien la "sorprendente medida" tiene sentido para Warner Bros, podría "suponer un quebradero de cabeza para Netflix" intentar fusionar empresas de tal magnitud. Es relevante recordar que, en octubre, Paramount había presentado una oferta para adquirir la totalidad de Warner Bros, incluyendo sus redes de cable, propuesta que fue rechazada antes de esta venta parcial.
Tom Harrington, director de televisión en Enders Analysis, señaló que evaluar la aprobación regulatoria es complejo, pero, de concretarse, la operación tendría un impacto inmenso en el cine. Harrington vaticinó que "reorientaría Hollywood" y probablemente conllevaría "grandes recortes" en la producción televisiva y cinematográfica de la nueva entidad fusionada, lo que podría generar resistencia en algunos sectores de Hollywood y sindicatos. Para los consumidores, Harrington afirmó que la fusión probablemente resultaría en un "aumento de los precios". Él predice que "Netflix se encarecería y, aunque HBO Max cerraría o dejaría de ser esencial, la mayor penetración de Netflix en los hogares probablemente significaría un aumento de los ingresos totales por suscripciones".
Danni Hewson, directora de análisis financiero de AJ Bell, comentó que Netflix ha "hecho una ofrenda de paz" a Hollywood al prometer que las películas de Warner Bros seguirán llegando a la gran pantalla. Hewson concluyó que "si este acuerdo logra superar rápidamente esos importantes obstáculos normativos, es probable que se produzca un ahorro considerable en los costes". La analista añadió que "cuánto de ese ahorro se trasladará a los suscriptores de las plataformas de streaming o si se considerará que Netflix tiene demasiado poder de fijación de precios es una de las cuestiones que serán objeto de un intenso escrutinio en los próximos meses".
