Bolivia consolida un nuevo rol estratégico en la región al asumir la presidencia pro témpore del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (CLASI). El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó la noticia directamente desde Santiago de Chile, donde participa de una cumbre con sus homólogos de Argentina, Chile y otros países. El objetivo del encuentro es delinear políticas conjuntas contra el narcoterrorismo, la trata de personas y el crimen transnacional, marcando la reconexión del país con los organismos multinacionales de cooperación e investigación criminal.
Durante su contacto con Panamericana, Oviedo detalló que la agenda de trabajo incluye reuniones cruciales con representantes europeos, como Gordon Shorten, jefe de estrategia de relaciones exteriores de la Europol, y Ruth Linden, asesora de la Unión Europea, entidades que están apoyando y patrocinando este encuentro. Uno de los desafíos prioritarios de esta gestión será trabajar en la transparencia financiera, en coordinación con la Unión Europea y los países vecinos, para sacar a Bolivia de la "lista gris", una consecuencia del manejo oscuro de recursos, cuentas paralelas y evasión impositiva en el pasado. Además, el enfoque estará puesto en el fortalecimiento de la seguridad fronteriza y el combate a la trata de personas, revirtiendo el aislamiento que caracterizó al país en los últimos años.
El ministro lamentó la pesada herencia de descrédito internacional que se dejó en el área de seguridad, revelando que, hasta hace poco tiempo, la presencia de representantes bolivianos en estos foros generaba un nivel de desconfianza tan grande que "todos se callaban" cuando ingresaban. Sin embargo, aseguró que esta imagen está cambiando radicalmente gracias a acciones concretas y operativos conjuntos que ya están en marcha con las policías de Chile y España, y con el Ministerio de Seguridad de Argentina. La asunción de esta presidencia, que antes fue ocupada por países como Chile y Ecuador, demuestra que Bolivia está firmemente comprometida en recuperar la credibilidad global y presentar resultados objetivos en la lucha contra el crimen transnacional.
