Ante la creciente presión de Estados Unidos, que incluye la amenaza de aranceles a países que venden petróleo a Cuba, varias embajadas europeas y de la región en La Habana han comenzado a revisar sus planes de evacuación. Esta medida se suma a la preocupación generalizada por una posible intervención y la necesidad de prepararse para escenarios de escasez de servicios básicos en la isla caribeña.
Delegaciones diplomáticas y empresas en La Habana han iniciado la revisión de sus planes de evacuación. Esta acción responde a la escalada de tensiones y la creciente presión de Estados Unidos, que ha generado incertidumbre sobre una posible intervención de la administración del presidente Donald Trump.
Una diplomática anónima citada por la agencia EFE confirmó la necesidad de "revisar los planes y preparar escenarios".Las legaciones también se preparan para eventuales periodos sin suministro eléctrico, combustibles o agua, derivado de la crisis que afecta a la nación caribeña. La situación energética de Cuba es ya precaria, cubriendo apenas la mitad de sus necesidades de electricidad, lo cual podría agravarse con las nuevas restricciones impuestas por Washington.
El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba. Tras la firma, el mandatario declaró a la prensa: "Cuba no podrá sobrevivir", en un mensaje contundente sobre la sostenibilidad del régimen.
La Casa Blanca justificó la medida como una protección de la seguridad nacional y la política exterior de EE. UU. frente a las "acciones malignas del régimen cubano". El comunicado acusó al gobierno de Miguel Díaz-Canel de apoyar "actores hostiles, terrorismo e inestabilidad regional", además de "perseguir y torturar a opositores políticos", "negar la libertad de expresión y prensa", y "beneficiarse corruptamente de las dificultades del pueblo".
Estas acciones, señaladas como una "amenaza extraordinaria", requieren una respuesta inmediata, si bien no se especificaron países ni porcentajes arancelarios.La nueva presión se añade a la delicada economía cubana, bajo embargo estadounidense desde 1962 y con escasez de combustible desde hace tres años, afectando su producción eléctrica. Venezuela, antaño principal proveedor desde los 2000, ahora tiene su sector petrolero bajo control estadounidense.Actualmente, México es un importante suministrador.
Entre enero y septiembre del año pasado, Pemex exportó 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 de derivados a Cuba, valorados en 400 millones de dólares. Pese a la presión, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reafirmó este jueves la "solidaridad" de su gobierno con Cuba, en una conversación telefónica con Trump que ambos calificaron de "productiva".
