En entrevista con Panamericana, el analista financiero Jaime Dunn evaluó los alcances de esta normativa y el impacto del reciente restablecimiento del uso de tarjetas de crédito y débito para transacciones internacionales.
Dunn comenzó explicando que, desde la promulgación de la Ley SAFCO (1178) en los años 90, la administración pública debe regirse por los principios de legalidad, transparencia y eficiencia. Bajo esta norma, la licitación pública es la vía regular y la contratación directa (o por excepción) solo debería aplicarse frente a emergencias comprobables, desastres naturales o amenazas a la seguridad del Estado.
Sin embargo, el analista denunció que durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, "la regla excepcional se volvió lo normal, lo estándar". Este uso extensivo e injustificado de la vía excepcional distorsionó el sistema de compras públicas, abriendo paso a la ineficiencia, los sobreprecios y, fundamentalmente, la corrupción.
Al referirse a las auditorías anunciadas por el Gobierno para investigar los 161 decretos anulados, Dunn indicó que las autoridades deberán ser incisivas: "Si se contrató por excepción, ¿cuál fue el desastre natural que hubo? ¿Por qué se contrataron focos LED? (...) ¿Cuál era la emergencia?". Subrayó que la urgencia administrativa no basta, sino que debió existir una declaración formal de emergencia nacional mediante decreto, lo que le hace sospechar que "detrás de todo eso hay mucha corrupción".
Frente a la preocupación de que el retorno a las licitaciones públicas ralentice la ejecución de proyectos, el experto fue tajante: es una oportunidad para desmontar el "Estado tranca" acelerando los procesos sin perder eficiencia. "Lo que nunca podemos permitir es que por el efecto de la rapidez se viole la norma (...) No podemos hacer el intercambio de rapidez por corrupción", sentenció.
"Permitir usar tarjetas no crea dólares"
En la segunda parte de su análisis, Dunn se refirió a la reciente disposición del Ministerio de Economía de liberar los límites para compras en el exterior con tarjetas bancarias. Aunque calificó la medida como un "ajuste forzado por la realidad" y un paso positivo, hizo una importante puntualización técnica.
"Importante aclarar (...) que el permitir usar tarjetas no crea dólares, solo facilita gastarlos. Y sin generar dólares, solo se está administrando la escasez", advirtió el analista.
A pesar de esta limitación estructural, Dunn consideró que la medida era necesaria y sugiere que el Gobierno está preparando el terreno para ajustes macroeconómicos mayores. Según su lectura, esta liberación representa un pequeño paso dentro de un camino largo que eventualmente llevará a "unificar el tipo de cambio paralelo con el tipo de cambio oficial nuevo", es decir, a oficializar una devaluación.
