La Paz, 10 de julio de 2026 (Panamericana).– La flexibilización del tipo de cambio sigue generando profundas repercusiones y denuncias en el sistema financiero nacional. En entrevista con Radio Panamericana, el analista económico Jimmy Osorio expuso las graves asimetrías que están sufriendo los ciudadanos y advirtió sobre un agujero fiscal en las Reservas Internacionales Netas (RIN) producto de préstamos a empresas estatales.
Asimetría bancaria: El drama de los ahorristas
Osorio reconoció que la devaluación era una medida "necesaria" e "inevitable", dado que el tipo de cambio fijo había dejado de ser real desde fines de 2022 por la escasez de divisas. Sin embargo, criticó duramente la falta de reglas claras y de transparencia que acompañaron el anuncio gubernamental, lo que ha derivado en abusos hacia los usuarios del sistema financiero.
El analista denunció una flagrante "incoherencia" en el trato bancario. Explicó que si un ciudadano depositó dólares y hoy desea retirarlos, las entidades afirman no tener la divisa física y pretenden hacer la devolución en bolivianos al tipo de cambio antiguo de 6.96. En contraste, Osorio advirtió que para el cobro de créditos directos, como los de bienes raíces, los bancos ya han actualizado sus sistemas a la nueva tasa oficial (superior a los 10 bolivianos por dólar).
Ante este escenario, Osorio exigió que el Ministerio de Economía y el Banco Central de Bolivia (BCB) emitan de inmediato una reglamentación clara: "Que los ahorristas en dólares puedan retirar esos dólares, aunque no sea en la divisa americana [...] pero que puedan retirar al tipo de cambio oficial, es decir, a 10 bolivianos con 10 centavos".
Promesas incumplidas y el mercado paralelo
El experto señaló que la medida se lanzó sin el respaldo del flujo de capital internacional prometido. Recordó que autoridades del Ejecutivo habían anticipado la llegada inminente de 5.000 millones de dólares y acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), recursos que hasta la fecha "no han llegado".
Tampoco está surtiendo efecto la estrategia de captar remesas del exterior (se esperaba alcanzar 1.000 millones hasta fin de año), ya que la población prefiere manejar esos recursos en cuentas virtuales o en el mercado paralelo. Al persistir la escasez en la banca formal y continuar la demanda de los importadores, Osorio advirtió que el mercado paralelo seguirá determinando la economía, empujando el dólar a la banda de los 11 bolivianos y disparando la devaluación.
El agujero de las empresas públicas
Uno de los datos más alarmantes revelados por el analista tiene que ver con el manejo de las reservas estatales. Osorio explicó que gran parte de la escasez actual se debe a que el BCB otorgó más de 6.000 millones de dólares en préstamos a las empresas públicas.
Lo grave, según advirtió, es que esos fondos debían regresar a las arcas del Estado para reconstituir las RIN. Sin embargo, "ahora ya no van a volver los 6.000 millones, van a volver tan solo 3.600 millones". Esto representa una afectación irrecuperable del 42% para las reservas del Estado, un duro golpe a la ya frágil estabilidad monetaria del país.
Para mitigar esta crisis, Osorio sugirió dejar de depender de los créditos de organismos multinacionales —cuyo trámite y desembolso puede demorar hasta un año— e instó al Gobierno a potenciar inmediatamente al sector minero, al cual identificó como el único rubro que actualmente genera "utilidades fuertes en divisas en el extranjero".
