En entrevista exclusiva con el programa Onda Panamericana, el presidente ejecutivo del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), Jorge Leonardo Zogbi Nogales, brindó un reporte detallado sobre este "perdonazo" impositivo, cuyo objetivo central es reactivar la economía y reinsertar a miles de ciudadanos en la formalidad.
Condonación histórica y liberación de cuentas
Zogbi Nogales reveló cifras contundentes sobre la pesada mora tributaria que ahogaba al sector productivo. Señaló que la condonación total —aplicable automáticamente a deudas anteriores a 2017 y a la gestión 2020 por la pandemia— beneficiará a cerca de 252.000 contribuyentes, lo que equivale a liberar una carga de 20.000 millones de bolivianos.
El impacto más dramático de este endeudamiento histórico fue la inmovilización financiera. El titular del SIN informó que, producto de medidas de cobranza coactiva, existen alrededor de un millón de cuentas bancarias congeladas. Esto impedía a un millón de personas acceder a tarjetas, cajas de ahorro, créditos o realizar cobros mediante códigos QR, empujándolos a operar en la informalidad.
Zogbi garantizó que la institución ya gestiona con la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y la banca el descongelamiento progresivo de estas cuentas. Aclaró que, aunque no se hará "de la noche a la mañana", el proceso tomará unas semanas y los contribuyentes beneficiados pueden descargar su "auto de no adeudo" directamente desde el portal web de la institución.
Regularización para gestiones recientes
Para aquellos contribuyentes con deudas correspondientes a los años 2018, 2019 y del periodo 2021 a 2025, la ley establece un mecanismo de regularización que abarca a unas 173.000 personas, en su inmensa mayoría pequeños y medianos emprendedores.
Estos deudores tienen un plazo de 120 días (computables desde la publicación de la norma) para acceder a dos modalidades ingresando al portal del SIN. Quienes paguen su deuda al contado se beneficiarán con la reducción del 50% del mantenimiento de valor, además de la condonación absoluta de intereses y multas. Como segunda opción, pueden acogerse a un plan de pagos de hasta 36 meses, perdonándoseles los intereses y multas. "Estimamos que con la regularización, ese monto (recaudado) puede multiplicarse por tres", anticipó la autoridad.
Seguridad jurídica: Prescripción e "IVA transparente"
Más allá del perdón de deudas, el presidente del SIN destacó que la Ley 1733 incluye reformas estructurales demandadas por el empresariado. En primer lugar, se restablece el tiempo de prescripción de deudas a cuatro años. Zogbi criticó que en la anterior gestión gubernamental se hubiera ampliado este margen a ocho años, lo que obligaba a las empresas a resguardar documentación por casi una década bajo constante zozobra fiscal. "Esta medida lleva a darle más seguridad jurídica al contribuyente", aseveró.
En segundo lugar, anunció la implementación del "IVA transparente". Explicó que anteriormente el Impuesto al Valor Agregado (IVA) estaba camuflado dentro del precio final, elevando su peso real a un 14,94%. A partir de ahora, este tributo se extraerá y visibilizará por separado del precio neto, facilitando la transparencia y la exactitud en las declaraciones contables.
Asimismo, recordó al sector comercial que, gracias a esta norma, ya no necesitarán tramitar autorizaciones ante la Autoridad de Fiscalización del Juego (AJ) para realizar promociones empresariales, eliminando el riesgo de sufrir cuantiosas sanciones.
Advertencia y mensaje a los buenos contribuyentes
Frente a la consulta ciudadana sobre la posibilidad de que el Estado acostumbre a la población a este tipo de amnistías en el futuro, Zogbi fue tajante: "Posiblemente va a tener que esperar otros 200 años para una medida de esta envergadura". Explicó que la ley conlleva un alto "sacrificio fiscal" y es una acción excepcional impulsada por la urgencia de reactivar el país.
Finalmente, envió un mensaje a la ciudadanía que cumple puntualmente con el fisco, recordando que el contribuyente responsable siempre paga menos, ya que no sufre el cobro de recargos por mantenimiento de valor y vive con la tranquilidad de no exponer sus bienes ni cuentas bancarias a embargos estatales.
