El dirigente de los gremiales, Toño Siñani, informó a Panamericana que su sector ha sufrido una "caída muy grande" en sus ventas desde el pasado fin de semana, afectando especialmente a la gigantesca Feria 16 de Julio. Según el representante, las declaraciones gubernamentales crearon una profunda susceptibilidad que ha llevado a los vendedores a rechazar cualquier billete de 10, 20 o 50 bolivianos de dicha serie por miedo a ser engañados. Esta situación ha perjudicado directamente a la población compradora, relatando casos de personas de la tercera edad que no pudieron pagar sus alimentos en pensiones porque sus billetes antiguos de la Serie B no fueron aceptados.
Siñani cuestionó duramente la solución tecnológica planteada por las autoridades para verificar la legalidad de los cortes. Explicó que gran parte de los comerciantes de base, como los vivanderos o vendedores al detalle, carecen de recursos para tener teléfonos inteligentes y muchos poseen únicamente celulares básicos de teclas, lo que hace inviable exigirles que revisen dígitos a través de internet en medio de su ajetreada jornada laboral. Asimismo, el dirigente reprochó la actitud del Gobierno, acusándolo de enviar mensajes contradictorios sobre las series de los billetes y de preocuparse exclusivamente por el dinero siniestrado, dejando en segundo plano el luto de las familias que perdieron a sus seres queridos y estigmatizando a la población alteña al generalizarla como delincuente.
Ante la imposibilidad logística de que la policía o la guardia municipal logren controlar y orientar a los casi 250.000 vendedores que se asientan en la feria, el sector gremial planteó una alternativa de comunicación masiva y tradicional. Siñani sugirió al ente emisor que difunda de manera constante los rangos numéricos inhabilitados a través de las emisoras de radio, ya que la radiofonía es el medio que los comerciantes escuchan ininterrumpidamente mientras atienden sus puestos. Añadió que esta campaña radial masiva debería complementarse con el despliegue de funcionarios que distribuyan material impreso y hojas guías, buscando así devolver la tranquilidad a los gremiales y normalizar el comercio local.
