"No vamos a volver a financiar el contrabando" Espinoza fue contundente al explicar la insostenibilidad del modelo anterior. Reveló que Bolivia gastaba 10 millones de dólares diarios en importar combustibles. De esa cifra, según el gobierno, 3 millones se iban al contrabando y 4 millones beneficiaban a sectores de altos ingresos. "El esfuerzo que hacíamos todos los bolivianos... 70 centavos de cada dólar se quedaban en manos de quienes no lo necesitaban o hacían negocio", sentenció el ministro.
Compensación al Transporte: "Bajarán los repuestos" Ante la amenaza de duplicar los pasajes, el ministro desafió a los choferes a una discusión honesta sobre sus costos. Explicó que el combustible representa solo el 20% de la estructura de costos del transporte. Para compensar el alza, el decreto elimina aranceles e impuestos a la importación de llantas, repuestos y aceites (que son el 80% del gasto), lo que debería reducir los costos operativos del sector.
Paquete Social y Apoyo a "Hecho en Bolivia" Para proteger a los sectores más vulnerables y a la economía informal (que representa el 85% del país), Espinoza detalló las medidas de alivio:
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Renta Dignidad: Se incrementa de Bs 350 a Bs 500.
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Juancito Pinto: Se incrementa en Bs 300.
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Crédito Fiscal: Los productos con sello "Hecho en Bolivia" tendrán un 20% más de crédito fiscal, beneficiando a las PyMEs y talleres nacionales.
Recursos frescos para Alcaldías y Gobernaciones Otra novedad del decreto es la modificación del Impuesto Especial a los Hidrocarburos (IEHD). A partir de ahora, este impuesto será coparticipable en un esquema 50/50 entre el Gobierno central y las entidades subnacionales. Según Espinoza, esto inyectará más de 2.800 millones de bolivianos adicionales a los presupuestos de alcaldías y gobernaciones el próximo año para obras y servicios.
Respaldo Internacional sin "presiones" Finalmente, el ministro destacó el respaldo del Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y de organismos como el BID y el Banco Mundial. Aclaró que las medidas no responden a presiones del FMI, sino a la necesidad urgente de abrir la economía para atraer inversiones, tras años de aislamiento que, según él, "devastaron" el sector de hidrocarburos y minería.
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