Frente a las afirmaciones gubernamentales sobre una presunta superación de la crisis económica, el economista y analista Stanislaw Czaplicki expuso una evaluación basada en datos estadísticos que proyectan un escenario de recesión continua para el país.
En entrevista con Panamericana, Czaplicki contrastó la narrativa oficial con las últimas proyecciones emitidas por el Banco Mundial. Explicó que, si bien a inicios de año el organismo internacional calculaba un decrecimiento del 1.1% para Bolivia, las estimaciones recientes de finales de marzo ajustaron esa cifra a una contracción del 3.2% para este 2026. El especialista señaló que este indicador evidencia que el presente año tendrá un desempeño inferior al de la gestión pasada, en la que se registró un decrecimiento del 2.1%.
Balanza comercial y desigualdades regionales
Durante su análisis, Czaplicki abordó la estructura de las exportaciones nacionales, indicando que el superávit comercial reportado obedece a una caída en las importaciones más que a un fortalecimiento productivo. Detalló que, durante los últimos tres meses, el 70% de las exportaciones correspondieron a minerales como el oro, zinc y plata.
A nivel regional, el economista precisó que el departamento de Potosí concentra el 39% de las exportaciones, seguido por La Paz con el 31% y Santa Cruz con el 19%. En este contexto, observó una disparidad económica: a pesar de liderar las exportaciones, Potosí mantiene una de las mayores proporciones de población bajo el umbral de la pobreza, lo que plantea cuestionamientos sobre la capacidad del modelo extractivista para redistribuir los recursos.
Respecto al sector agroindustrial cruceño, Czaplicki aportó datos históricos señalando que, en los últimos 15 años, Santa Cruz solo registró un superávit comercial en un año. Asimismo, expuso que las grandes empresas exportadoras de soya generan menos de 4.000 empleos y aportan menos del 1% de sus ventas en impuestos debido a diversos mecanismos de deducción. Añadió que el 80% de la canasta básica alimentaria del país es producida por la agricultura familiar campesina e indígena, y no por el sector agroempresarial de exportación.
Perspectivas a corto plazo y endeudamiento
Consultado sobre el escenario a futuro, el analista proyectó que los indicadores económicos podrían continuar descendiendo antes de una eventual reactivación. Anticipó que para el mes de junio podrían registrarse actualizaciones en los precios de los carburantes (gasolina y diésel) y una posible devaluación de la moneda, factores que derivarían en un incremento de la inflación.
Finalmente, Czaplicki expresó observaciones respecto a la administración de los recursos provenientes de acuerdos internacionales. Mencionó que el Gobierno ha gestionado financiamientos con el BID y la CAF por un monto aproximado de 8.000 millones de dólares. Advirtió que, si estos fondos no se invierten de manera eficiente o no generan los réditos esperados, el país podría verse en la necesidad de solicitar mecanismos de asistencia ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la próxima gestión.
