El reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la economía boliviana ha sido cuestionado por autoridades gubernamentales y analistas. En este contexto, el economista Martín Moreira coincidió con el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, en que las recomendaciones del organismo no aplican a la realidad nacional por omitir datos actualizados y ofrecer una visión parcial.
Moreira argumentó que el enfoque del FMI no aporta novedades y carece de una visión integral, lo que limita su aplicabilidad al caso boliviano. Además, criticó la insistencia del organismo en el término “devaluación”, considerando que su implementación en el actual contexto nacional e internacional podría generar efectos adversos en la economía y la productividad.
El debate en torno a la validez de las recomendaciones del FMI continúa, mientras el Gobierno mantiene su postura de estabilidad cambiaria y rechazo a ajustes que, según sus representantes, afectarían a la población y al crecimiento económico.
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