El sector gremial, uno de los motores comerciales del país, ha expresado su profunda decepción con el rumbo de la actual administración. En una dura intervención en los micrófonos de Panamericana, la dirigente Mercedes Quisbert advirtió que la paciencia de las bases se está agotando ante la falta de soluciones económicas tangibles.
Al ser consultada sobre cómo percibe la situación económica tras las últimas medidas, Quisbert fue frontal: "Nosotros hemos apoyado a este gobierno para ver muchos cambios (...) él está ahorita en el sillón presidencial gracias a muchos sectores, pero sin embargo, cambios no se están viendo. Mucha gente ya, incluso en los minibuses, comenta y dice: 'el gobierno se está aplazando'. Y es eso, la verdad".
"El arancel cero ha sido un saludo a la bandera"
Uno de los principales reclamos del sector es la persistente inestabilidad del dólar. La dirigente reconoció que la divisa ya no se cotiza a 20 bolivianos como en el gobierno anterior, pero lamentó que su valor siga fluctuando entre 9 y 9.8 bolivianos, sin encontrar un piso firme. "Los comerciantes grandes, pequeños, medianos... la economía se mueve a nivel del dólar. Nosotros necesitamos estabilidad. Debería (el Gobierno) poner directamente si va a ser nueve, si va a ser ocho, porque tampoco podemos pedir que vuelva a 6.96", analizó Quisbert.
Respecto a las medidas de flexibilización aduanera impulsadas por el Ejecutivo, la representante gremial fue lapidaria. Calificó el decreto de "arancel cero" para la importación de productos como un mero "saludo a la bandera", explicando que, si bien se perdonan impuestos menores, el gravamen más alto se sigue pagando. "Cambios en aduanas no los hay, no nos ha favorecido en nada", aseveró.
Quisbert recordó la dependencia extrema del comercio exterior, afirmando que incluso alimentos básicos como la fruta deben traerse de Perú o Argentina porque la producción en Los Yungas es insuficiente. "¿Y cómo se trae? Todo está dolarizado", insistió, recordando que su sector es el principal generador de empleo en un país donde los profesionales se ven obligados a dedicarse al comercio ante la falta de oportunidades.
Duras críticas a la Asamblea Legislativa
La molestia del sector gremial no se limitó al Ejecutivo, sino que alcanzó también al poder Legislativo. Quisbert criticó que el Parlamento siga dominado por "la gente que ha estado en el anterior gobierno" y apuntó a los privilegios de los legisladores.
"Un 80 por ciento de los bolivianos no estamos tranquilos. Hay un 10 o 15 por ciento que trabaja en el parlamento... los senadores, diputados, felices, bien gracias (...) con sus sueldos jugosos. Claro, no dicen nada, ni están abriendo la boca. ¿Y quiénes somos los perjudicados? Nosotros, los comerciantes", reclamó.
Finalmente, sobre la reciente decisión gubernamental de liberar el uso de las tarjetas de crédito y débito, la dirigente prefirió no emitir un criterio anticipado. Anunció que hoy al mediodía sostendrá una reunión de evaluación con todos los sectores de su gremio para analizar el impacto real de esta medida en sus importaciones, y emitirán un pronunciamiento oficial en horas de la tarde.
