"Deberíamos decir 'Bienvenido a Bolivia' nuevamente". Con esa frase, el especialista en Derecho Tributario, Mauricio Chiri, resumió el impacto económico que tendría la supresión del gravamen al juego, anunciado por el presidente Rodrigo Paz como parte de su paquete de reactivación. Según el jurista, la carga impositiva anterior era "demasiado alta", lo que desincentivaba la instalación de empresas legales y fomentaba la clandestinidad.
Sin embargo, Chiri matizó el entusiasmo inicial señalando que no basta con abrir el mercado. El Estado debe establecer mecanismos de control serios para evitar que el país se convierta en un paraíso para capitales ilícitos.
El experto destacó que la industria ha cambiado radicalmente: los bingos y salas físicas han quedado relegados frente a la inmediatez del internet. "En el mundo entero se ha migrado hacia el juego online y las apuestas deportivas", explicó.
Ante esta nueva realidad digital, Chiri sugirió una reforma institucional profunda. Propuso que la Autoridad de Fiscalización del Juego (AJ) y la Lotería Nacional deberían "unir esfuerzos o fusionarse" para encarar el reto de fiscalizar plataformas digitales que operan sin fronteras. Además, recalcó la obligación de cumplir con normas internacionales como las del GAFILAT para prevenir la legitimación de ganancias ilícitas.
Más allá de lo económico, la entrevista abordó las consecuencias sociales. Chiri citó informes recientes de UNICEF en Argentina, donde "8 de cada 10 adolescentes conocen sitios de apuestas", advirtiendo sobre los peligros de la ludopatía temprana.
"No podemos colocar juegos tragamonedas cerca de establecimientos educativos", alertó el abogado, instando al Congreso a debatir una legislación que limite la frecuencia del juego y restrinja el acceso a menores de edad, tal como se hace en otras jurisdicciones de la región como Chile o Brasil.
Finalmente, se aclaró que, aunque el anuncio presidencial es oficial, la eliminación del impuesto no es inmediata. La medida debe ser aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional, por lo que, hasta la promulgación de la nueva ley, las obligaciones tributarias actuales se mantienen vigentes.
PANAMERICANAi
