En el ámbito de la modernización tecnológica, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) ratificó una fecha histórica para el país. El director ejecutivo de la entidad, Carlos Alberto Ágreda, confirmó a Panamericana que el próximo 30 de mayo concluirá el proceso de transición y se procederá al esperado "apagón analógico", una tarea que el Estado boliviano venía postergando desde hace más de ocho años.
El funcionario reconoció que Bolivia es el último país del continente en dar este salto definitivo hacia la televisión digital. Sin embargo, destacó que la medida es ineludible y garantizará ventajas sustanciales para el ciudadano, como una mejor calidad de señal, posibilidades de interactividad y un reordenamiento que permitirá un uso más eficiente del espectro radioeléctrico. Esta acción se enmarca dentro de una estrategia mayor de revolución tecnológica impulsada por el Gobierno, que incluye el ingreso de internet satelital como Starlink y la digitalización de trámites para eliminar el "Estado tranca".
Para llevar tranquilidad a la población frente a esta transición técnica, la autoridad hizo una aclaración fundamental sobre el destino de los televisores antiguos o "de cajita". Ágreda explicó que no será necesario desechar estos aparatos ni realizar fuertes inversiones económicas en la compra de televisores de plasma o pantallas delgadas. La señal digital podrá ser recibida en los equipos tradicionales mediante la adquisición de un decodificador. Según la verificación de la ATT, este pequeño dispositivo ya se encuentra a la venta en el mercado nacional por un precio que no supera los 200 bolivianos, asegurando así que ninguna familia boliviana se quede desconectada por falta de recursos.
