La sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) convocada para continuar con la interpelación al ministro de Hidrocarburos estuvo marcada por el debate procedimental, acusaciones cruzadas y un contundente pedido de transparencia institucional.
Durante el uso de la palabra, el senador José Manuel Ormachea (Alianza Libre) instó a las presidencias de ambas cámaras a implementar de una vez por todas el voto electrónico nominal, un mecanismo que su frente político viene exigiendo desde la anterior legislatura.
El parlamentario criticó el modelo utilizado durante la administración del Movimiento Al Socialismo (MAS), donde las pantallas solo mostraban porcentajes generales de aprobación, rechazo o abstención. Ormachea exigió que, como ocurre en todos los parlamentos del mundo, las pantallas gigantes del hemiciclo detallen de forma pública e individual el nombre del diputado o senador, su bancada, su región y su voto exacto.
"Nuestros votos los tiene que saber el pueblo boliviano. No pueden ser ocultos, no pueden ser tranzados, no pueden ser negociados. La gente tiene que saber exactamente cómo estamos votando", aseveró el senador, justificando que cada ciudadano tiene el derecho de interpelar a sus representantes por las decisiones que toman en sus curules.
Incidentes y pedido de recusación contra Lara
El pedido de transparencia de Ormachea se dio en un contexto de alta tensión legislativa. Durante la misma sesión, el diputado Ricardo Rada propuso la recusación del vicepresidente del Estado y presidente nato de la Asamblea, Edman Lara, buscando apartarlo de la dirección del acto interpelatorio.
Esta moción fue respaldada por otras legisladoras que acusaron a Lara de viciar de nulidad la sesión al no respetar el artículo 145 del reglamento (que exige sesión permanente por tiempo y materia). Denunciaron que la autoridad suspendió intempestivamente el anterior encuentro legislativo para ir a participar de un cierre de campaña a favor de su candidato a la gobernación, apodado "Cachuchas".
Frente a estas acusaciones, el vicepresidente Edman Lara desestimó la solicitud de recusación en su contra. Argumentó que su figura "no vota" dentro del pleno, por lo que la recusación no estaría prevista en la norma para este caso específico, invitando a los parlamentarios a aplicar los procedimientos formales si deseaban insistir con la medida.
