sábado. 18.07.2026

Gobierno activa consulta en EE. UU.
El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, explicó que Bolivia buscará información en Estados Unidos dentro de procesos abiertos contra exjefes policiales vinculados al narcotráfico, entre ellos René Sanabria y Maximiliano Dávila, ambos relacionados con el periodo de gobierno de Morales. Según esa versión, el Estado pretende incorporarse como víctima para acceder a datos útiles para la investigación.

Paredes sostuvo que el caso es “sumamente delicado” y que la hipótesis oficial apunta a posibles vínculos que deberán ser corroborados con documentación judicial en EE. UU.. También afirmó que el escenario se relaciona con hechos recientes de sicariato y ajustes de cuentas en el país.

La respuesta de Morales
Morales rechazó las acusaciones y afirmó que enfrenta una “brutal persecución judicial y mediática” con el objetivo de “aniquilarme moral y físicamente”. En su declaración, pidió una justicia “imparcial, honesta, objetiva y autónoma del poder político” y aseguró que los casos en su contra son “armados”.

El expresidente también insistió en que no busca impunidad y desafió a sus acusadores a presentar pruebas legales. Además, recordó casos de narcotráfico, corrupción y supuestas irregularidades ocurridas en gestiones posteriores y anteriores, según su relato, para reforzar su defensa política.

Contexto de la investigación
La investigación mencionada por el Gobierno se apoya en procesos judiciales en Estados Unidos contra exfuncionarios policiales bolivianos. En noviembre de 2024, el Tribunal Supremo de Justicia autorizó la extradición de Maximiliano Dávila a EE. UU., en un caso vinculado a narcotráfico, según reportes de prensa internacional.

En paralelo, distintas fuentes periodísticas han descrito al Chapare como una zona clave en el debate sobre narcotráfico en Bolivia, aunque las acusaciones sobre vínculos directos con Morales siguen siendo materia de investigación y controversia. Por ahora, el Gobierno afirma que necesita información externa para avanzar con mayor precisión.

Lo que viene
El caso abre un nuevo frente entre el Ejecutivo y el expresidente, en un clima ya marcado por tensiones judiciales y políticas. Si la información solicitada a Estados Unidos confirma elementos relevantes, el proceso podría escalar y sumar presión sobre el debate público en Bolivia.

La pregunta de fondo sigue abierta: ¿hasta dónde llegará la investigación y qué pruebas sostendrán cada versión? En temas de narcotráfico, la evidencia documental será decisiva.

Evo dice que sufre persecución por caso narcotráfico