En conferencia de prensa, el diputado Rómulo Villca manifestó su rechazo absoluto a la posibilidad de que el Gobierno nacional dicte un estado de excepción para desbloquear las carreteras del país. El legislador apeló a un discurso de confrontación étnica y racial para cuestionar las intenciones del Ejecutivo y la reciente anulación de la norma que limitaba las facultades presidenciales en situaciones de crisis.
Citas textuales y agresiones verbales
Villca fue enfático al utilizar epítetos despectivos para referirse a quienes se oponen a los bloqueos y a las autoridades estatales. Según la transcripción oficial, el diputado exclamó: “Ningún k’ara asqueroso va a seguir metiendo bala a mi pueblo, ningún croata, bárbaro, asqueroso, van a seguir matando a mi pueblo. Porque esta tierra, territorio, es de nosotros, es del pueblo, de los pueblos indígenas originarios, campesinos”.
El término k'ara —utilizado coloquialmente en el mundo andino para referirse de forma peyorativa a personas blancas o mestizas ajenas a la comunidad indígena— fue empleado por el legislador para marcar una división entre las mayorías movilizadas y los sectores que, a su juicio, representan a las élites económicas del oriente boliviano.
Advertencias a las élites y pedido de intervención
El parlamentario aseguró que los actuales conflictos son producto de una "zozobra" que el Gobierno no supo resolver mediante el diálogo en su momento. En su intervención, dirigió una advertencia directa a los grupos empresariales: “Todavía me van a pagar estos élites de lucro cesante que están haciendo en Oriente. Tarde o temprano me voy a cobrar esto”.
Ante lo que calificó como una inminente masacre hacia sus hermanos, Villca puso su cargo a disposición de la resistencia: “Aquí estoy yo, como diputado, pongo mi cabeza; si quieren hacer algo, que me maten a mí”. Asimismo, exigió la presencia inmediata de la Cruz Roja Boliviana y de organismos de Derechos Humanos para fiscalizar las acciones de las fuerzas del orden, asegurando que no permitirán que los pueblos indígenas sean tratados como "corderos" de las élites.
Llamado a la reflexión legislativa
Finalmente, el diputado hizo un llamado a sus colegas en la Asamblea Legislativa para evitar un enfrentamiento entre "pititas hambrientos" y las grandes mayorías populares. Villca concluyó que la abrogación de la ley 1341 solo busca "meterle bala" al pueblo, por lo que instó a los parlamentarios a reflexionar antes de profundizar la violencia civil en el país.
