En un nuevo contacto con Radio Panamericana, el diputado Rómulo Villca se refirió a la persistencia de los conflictos que ya cumplen 25 días de asedio a las principales ciudades. Pese al impacto económico y humanitario, el parlamentario aseguró que el sector movilizado "va a seguir resistiendo" y responsabilizó directamente al gabinete ministerial por la falta de una solución alternativa que permita pacificar el país.
Justificación de sus polémicas expresiones
Consultado sobre la controversia generada por sus recientes declaraciones —donde utilizó términos como "k’ara asqueroso", "croata" y "bárbaro" para referirse a quienes se oponen a los bloqueos—, Villca sostuvo que tales palabras fueron una respuesta a la "humillación" que, según él, han padecido las madres de pollera y los sectores campesinos.
"Hemos aguantado demasiado... ha sido de buen tamaño para poder ya darse esa respuesta", argumentó el diputado, mencionando supuestos ataques verbales previos de otros parlamentarios hacia las organizaciones de mujeres campesinas Bartolina Sisa.
Denuncias sobre el uso de la fuerza
Villca reiteró sus críticas hacia el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, por el operativo desarrollado el pasado sábado en la provincia Aroma. A pesar de los informes oficiales que descartan el uso de proyectiles letales, el legislador insistió en que se utilizó armamento de alto calibre contra los comunarios.
Asimismo, negó que los movilizados porten armas de fuego, asegurando que los manifestantes solo cuentan con instrumentos tradicionales de defensa. "Nosotros no tenemos armas, lo que tenemos son hondas y chicotes", afirmó, denunciando una supuesta manipulación de la información oficial.
Apertura a un diálogo bajo condiciones
Sobre el futuro del conflicto, el diputado planteó una postura de apertura condicionada. Si bien reconoció que el "único pliego" actual de las organizaciones es la renuncia del presidente Rodrigo Paz, afirmó que "todo tiene solución hablando" y que estaría dispuesto a participar en una mesa de diálogo que incluya a todos los actores sociales en un plazo breve.
Finalmente, Villca cuestionó lo que denominó una "desigualdad de oportunidades" frente al Oriente boliviano y la presencia de asesores extranjeros en el entorno presidencial, factores que, según su criterio, alimentan el malestar en el occidente del país.
