El Movimiento al Socialismo enfrenta una nueva ola de críticas internas por la forma en que se definió su binomio presidencial y las listas de candidatos para las elecciones generales. Quintín Quispe, secretario de actas de la CSUTCB, denunció este jueves en Panamericana que la organización campesina no participó en la ratificación de Eduardo Del Castillo como candidato, y calificó la designación como una “imposición” directa del presidente Luis Arce.
Quispe afirmó que existía un consenso para que Deisy Choque asumiera la candidatura, pero su postulación fue ignorada sin explicación. También cuestionó la inclusión de Milán Berma, a quien acusó de no haber pasado por un proceso de preselección y de ser elegido únicamente por su vínculo con organizaciones indígenas.
A las críticas se sumó el diputado oficialista Jerges Mercado, quien lamentó que su nombre, así como los de Angélica Ponce y Gali Montenegro —propuestos por sectores sociales—, no hayan sido tomados en cuenta en la fórmula final. Aseguró que se han registrado casos de favoritismo, candidatos no militantes y decisiones unilaterales, lo que ha generado malestar en las bases.
Mercado, sin embargo, aclaró que su respaldo al binomio oficialista dependerá de la consulta con sus bases en Santa Cruz, aunque reiteró su compromiso con el gobierno y el proceso de cambio.
En respuesta, el viceministro de Coordinación Gubernamental, Gustavo Torrico, defendió el proceso de selección y señaló que la fórmula con Eduardo Del Castillo y Milán Berma fue fruto de una decisión colectiva entre sectores sociales y la dirección del partido, tras la declinación de Luis Arce a la reelección. Además, aseguró que Del Castillo no es un invitado externo, sino un militante activo desde plataformas ciudadanas.
Torrico también respondió a quienes cuestionan la inclusión de Arce como candidato a senador, afirmando que se trata de una propuesta del MAS y no de una iniciativa personal del mandatario.
PANAMERICANA.
