El proceso electoral rumbo a agosto enfrenta crecientes cuestionamientos. La reciente inhabilitación del Movimiento Tercer Sistema (MTS) por una Sala Constitucional en el Beni, seguida de un proceso similar contra Unidad Cívica Solidaridad (UCS), ha generado duras críticas.
El abogado constitucionalista Marcelo Gutiérrez advirtió en entrevista con Panamericana que estas decisiones configuran un patrón preocupante. Afirmó que se estaría utilizando a la justicia constitucional para eliminar opciones políticas, lo que recuerda —según sus palabras— a estrategias autoritarias implementadas en Nicaragua. Además, denunció que magistrados autoprorrogados, respaldados por el Ministerio de Justicia, estarían manipulando el sistema electoral.
“La situación puede agravarse al punto de tener una nueva inhabilitación cada día”, alertó, lo que, en su opinión, compromete seriamente el futuro democrático del país.
A la par, el analista Javier Flores ofreció una lectura diferente del contexto, atribuyendo la tensión política actual a una pugna entre modelos económicos. Señaló que si bien la escasez de dólares y carburantes ha afectado al país, algunas políticas del gobierno empiezan a mostrar efectos. A su juicio, hay sectores que utilizan el clima de incertidumbre para impulsar cambios estructurales, como la privatización de servicios públicos.
En el plano económico, el exministro de Desarrollo Sostenible, Reynaldo Cabero, criticó duramente al Gobierno por no permitir la publicación del informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre Bolivia. Consideró que esta negativa refleja una gestión deficiente que se intenta encubrir, y advirtió que el próximo gobierno probablemente deberá recurrir al FMI para estabilizar la economía.
PANAMERICANA.
