En declaraciones a Panamericana, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Johnny Aguilera, presentó un informe actualizado sobre los operativos desplegados en la localidad de Llallagua, en el departamento de Potosí. La intervención, según explicó, evidenció el uso de armamento de fuego y la presencia de francotiradores, lo que derivó en hechos lamentables.
Aguilera calificó como inaceptables las acciones de violencia que —dijo— se encuadran en actos terroristas. Además, expresó que los bloqueos y enfrentamientos provocan un grave perjuicio para la población civil, especialmente por tratarse de manifestaciones impulsadas por motivaciones políticas.
Ante esta situación, el gobierno ha determinado reforzar los controles en la zona. Las autoridades buscan restablecer el orden y garantizar la seguridad ciudadana con el apoyo de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas.
Aguilera señaló que todos los niveles del Estado están comprometidos con una salida constitucional a la crisis, enfrentando de forma decidida los hechos que vulneran la paz social.
PANAMERICANA.
