El sector del transporte interprovincial en Bolivia ha expresado una profunda inquietud ante la presunta circulación de diésel con características alteradas. Cleto Salcedo, representante de la Federación de Transporte Interprovincial La Paz – Los Yungas, informó sobre esta situación a la radio Panamericana, señalando que su organización se mantiene en estado de emergencia debido a la persistencia de este problema. La denuncia subraya un escenario de riesgo constante para los operadores del servicio.
Según Salcedo, su gremio ha recibido numerosas quejas y reportes sobre combustible que presenta rasgos inusuales, lo que sugiere la adición de aditivos o alguna forma de adulteración. Este hecho provoca un gran temor entre los operadores de transporte masivo, ya que el uso de diésel de baja calidad o contaminado puede ocasionar averías significativas y costosas en los motores.
El mantenimiento de vehículos dedicados al transporte público de pasajeros y carga es, por naturaleza, elevado, y estos daños imprevistos representan una carga económica insostenible. El representante Salcedo enfatizó la preocupación por la durabilidad y el rendimiento óptimo de las unidades, aspectos cruciales para la seguridad y la eficiencia del servicio.
El dirigente Cleto Salcedo añadió que, si bien el abastecimiento de combustible en la región de La Paz – Los Yungas parece ser normal superficialmente, la veracidad de esta regularidad es difícil de constatar con certeza. Atribuyó esta incertidumbre a una demanda que ha disminuido en las últimas semanas, lo que podría enmascarar posibles irregularidades o deficiencias en la provisión real del carburante. Esta situación crea una capa adicional de desconfianza en la cadena de suministro, según el análisis del representante.
No obstante, el panorama es diferente en otras zonas del país, lo que sugiere una problemática más amplia y heterogénea. Conductores en Trinidad, por ejemplo, han manifestado su alarma por el desabastecimiento de carburante en varias estaciones de servicio, una situación que contrasta con la aparente normalidad reportada en La Paz.
Esta disparidad en la disponibilidad y calidad del combustible resalta la complejidad de la situación a nivel nacional. Las federaciones de transporte, lideradas por el señor Salcedo, instan a las autoridades competentes a investigar a fondo la procedencia y composición del diésel para garantizar la seguridad operativa de sus flotas y evitar mayores perjuicios económicos al sector. La transparencia y la fiscalización se vuelven imperativas para restaurar la confianza y proteger la inversión de los transportistas.
