El sector del transporte público en La Paz llevó a cabo este miércoles un paro de 24 horas, calificado como "contundente" por sus representantes, en respuesta a la persistente desatención de las autoridades gubernamentales y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Edson Valdéz, ejecutivo de la Federación Departamental de Choferes 1º de Mayo en La Paz, lamentó la ausencia de pronunciamientos por parte de las instancias competentes, situación que ha llevado a los choferes a buscar soluciones a través de la movilización.
Valdéz expresó su frustración ante la falta de diálogo y la gravedad del problema que afronta el sector. El dirigente no descartó la posibilidad de intensificar las movilizaciones, advirtiendo sobre un potencial paro de carácter indefinido si las demandas de los transportistas no son atendidas. Para ello, anunció una crucial reunión sectorial programada para esta tarde, donde se definirán las próximas estrategias y las subsiguientes medidas de presión.
Las exigencias de los transportistas han escalado. Inicialmente centradas en la garantía de un suministro de combustible de calidad y el resarcimiento económico para los afectados, las demandas ahora incluyen la renuncia de autoridades consideradas responsables de la situación y la activación de procesos legales por parte del Ministerio Público, imputando negligencia en la gestión de los funcionarios públicos involucrados.
Desde la Terminal Minasa, Freddy Avirari, representante del sector de transporte interprovincial La Paz – Los Yungas, brindó un informe sobre la concentración de los movilizados, articulando el fundamento detrás de la protesta. Avirari subrayó que el sector está dispuesto a asumir medidas de presión escalonadas, como un posible paro de 48 horas, en caso de no recibir respuestas favorables a sus reclamos.
El dirigente Avirari enfatizó que la última palabra sobre las futuras acciones recaerá en las bases del sector, asegurando que las determinaciones serán tomadas de manera colectiva para reflejar el sentir generalizado. Este paro, que afecta la circulación y las actividades diarias en la ciudad, busca presionar al gobierno para que aborde de manera efectiva las preocupaciones del gremio, evitando una escalada del conflicto que perjudique aún más a la ciudadanía.
