El ejecutivo del Transporte Libre de La Paz, Limber Tancara, confirmó la drástica determinación de su sector: el repliegue de todas sus unidades y la consecuente suspensión de servicios. Esta medida, explicó Tancara, es una respuesta directa a la crítica situación que atraviesa el país, caracterizada por una aguda escasez de combustibles. El líder de los transportistas paceños puntualizó que esta deficiencia de carburantes es una consecuencia directa de los bloqueos y movilizaciones que persisten en diversas regiones.
El dirigente Tancara lanzó un enérgico llamado al Gobierno, exigiendo una solución inmediata y efectiva a esta crisis que paraliza la actividad económica y social. Adicionalmente, el ejecutivo solicitó un diferimiento bancario para aliviar la pesada carga financiera que recae sobre los choferes y propietarios de vehículos, quienes ven mermados sus ingresos por la inoperatividad. Al ser consultado sobre la duración de las movilizaciones y las decisiones de otras organizaciones, el señor Tancara se abstuvo de comentar, limitándose a señalar que cada grupo social posee sus propios métodos y fuentes de financiamiento, remarcando que el sector del transporte depende crucialmente de sus ganancias diarias para subsistir.
La repercusión de esta crisis se extiende a otros sectores vitales. El presidente de la Cámara Hotelera de Copacabana, Samuel Rubin De Celis, lamentó las graves pérdidas económicas que está sufriendo la industria turística. Según De Celis, la interrupción del flujo de visitantes y la dificultad de acceso a destinos clave han provocado una caída significativa en la actividad hotelera y servicios asociados, poniendo en riesgo la estabilidad de numerosas familias y negocios en la región.
Ante el alarmante escenario, el titular de la Cámara Hotelera de Copacabana, Rubin De Celis, propuso una estrategia al Gobierno para mitigar el impacto en el turismo. Sugirió que se establezcan mecanismos para resguardar las rutas turísticas principales, garantizando así la operación segura del transporte hacia estos destinos. Esta medida, según el señor De Celis, es fundamental para evitar un colapso total de las economías locales que dependen en gran medida del turismo, subrayando la necesidad de acciones coordinadas para preservar la actividad económica frente a la crisis actual.
