Durante su visita a Washington, Paz sostuvo reuniones con altos funcionarios del Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional, destacando un ambiente de respaldo y optimismo para Bolivia, según el analista Daniel Fernando Sánchez.
El financiamiento acordado con la CAF tiene un marco de cinco años, con un desembolso inicial del 15% previsto para los próximos 30 días, con el objetivo de apuntalar la estabilidad macroeconómica, la inclusión social, la integración regional y la sostenibilidad ambiental del país.
Para el diplomático Rubén Darío Cuéllar, este pacto es una señal auspiciosa que representa la reinserción plena de Bolivia en la comunidad internacional, superando las limitaciones que generaron gobiernos anteriores más agresivos y aislacionistas.
Sin embargo, el abogado e investigador Carlos Bohrt recomienda esperar a conocer detalles completos del acuerdo para evaluar su impacto real, aunque confía en que permitirá paliar necesidades urgentes en Bolivia y apuntalar el camino hacia el desarrollo sostenible.
Este compromiso se suma a una compleja agenda internacional de Paz, que incluye respaldo político y financiero para enfrentar la crisis económica, con miras a estabilizar y recuperar el crecimiento del país en el mediano plazo.
