Paz advirtió que la tragedia en Brasil, donde la operación policial dejó más de 120 muertos vinculados al Comando Vermelho, obliga a Bolivia a reforzar la vigilancia en sus fronteras para evitar la infiltración de estructuras delincuenciales.
El presidente electo subrayó que la seguridad nacional debe ser una prioridad superior a las diferencias políticas, enfatizando la necesidad de coordinación, responsabilidad y firmeza en las acciones preventivas para resguardar la estabilidad y la paz interna.
Expertos en seguridad, como Samuel Montaño, concordaron en la urgencia de mejorar las condiciones logísticas y equipamiento de las unidades militares fronterizas, actualmente poco preparadas para enfrentar amenazas tan complejas y violentas.
Se espera que el nuevo gobierno dé prioridad a esta temática para reforzar los controles fronterizos en los más de 3,500 kilómetros de límite con Brasil, fortaleciendo tanto el ámbito de defensa como el sistema policial y de inteligencia.
PANAMERICANA.
