Rodrigo Paz celebró el pacto suscrito por seis ministros con la Central Obrera Boliviana, que desactivó protestas indefinidas incluyendo bloqueos de carreteras, huelgas de hambre y marchas. El Gobierno aceptó abrogar el DS 5503, pero mantendrá sus "conquistas económicas y sociales" en un nuevo decreto.
Paz subrayó que Bolivia no retrocederá en logros clave: eliminación de subvenciones a carburantes ahorró $us 10 millones diarios, versus pérdidas de $us 20 millones por cada día de bloqueo. "Bolivia necesita orden, control y estabilidad, pero sobre todo crecer", enfatizó en su mensaje dominical a medianoche, acompañado de su gabinete.
Inicia una fase para elaborar un decreto supremo renovado que consolide avances económicos y sociales. El mandatario gobernará "con responsabilidad y autoridad" para hacer reformas duraderas, inmunes a "sabotaje político de mafias". Anunció visitas directas a bases sindicales para dialogar con "dirigentes honestos".
Paz distinguió "buenos dirigentes" conocidos en diálogos con 160 organizaciones, de otros que "mienten y protegen privilegios detrás de bloqueos". Atribuyó faltantes de alimentos y combustibles a protestas, no al decreto. Alertó sobre misión del BID esta semana: "Nadie invierte en país bloqueado; el caos enriquece mafias".
PANAMERICANA.
