domingo. 19.07.2026
Reestructuración diplomática en Bolivia halla obstáculos

Cancillería boliviana enfrenta desafíos en la reorganización del servicio diplomático

El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, denunció una "epidemia de certificados de inamovilidad y embarazos" que obstaculiza la reestructuración del servicio diplomático boliviano. Expertos como Rubén Darío Cuéllar y Franz Rafael Barrios analizaron la situación, criticando la lentitud en las designaciones y proponiendo soluciones legales para la reorganización del personal.
Canciller Fernando Aramayo. Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores
Canciller Fernando Aramayo. Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores

El proceso de reorganización del servicio diplomático boliviano se encuentra con importantes trabas, según alertó el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo. El canciller Aramayo señaló la existencia de una "epidemia de certificados de inamovilidad y embarazos" presentados por funcionarios de la anterior administración gubernamental, interpretadas como maniobras deliberadas para evitar su desvinculación de los cargos en el exterior. Esta situación, según el ministro, complica la necesaria reestructuración de la Cancillería.

En este contexto, el diplomático de carrera Rubén Darío Cuéllar expresó su profunda inquietud por la aparente ausencia de un equipo de trabajo consolidado que acompañe y respalde al ministro Fernando Aramayo en esta delicada tarea. Cuéllar también destacó la importancia de diferenciar claramente entre la legítima protección de derechos laborales de los funcionarios y el irrestricto cumplimiento de las exigencias inherentes a cada cargo diplomático. El diplomático Cuéllar observó, además, la lentitud con la que avanza la reorganización del servicio diplomático del país, enfatizando que la representación del Estado boliviano en el exterior recae temporalmente en encargados de negocios con la mejor jerarquía, debido a la tardanza en la designación de embajadores debidamente formados. Esta situación, según el experto, debilita la presencia internacional de Bolivia.

Por su parte, el jurista y cientista político Franz Rafael Barrios aludió a las normativas vigentes que instruyen la evaluación periódica del desempeño y las competencias del personal en el servicio público. Barrios afirmó categóricamente que la inamovilidad de ciertos funcionarios, aunque sea por motivos legítimos, no puede congelar la estructura del Estado ni impedir su necesaria reorganización en base a estrategias previamente definidas por la nueva gestión. El analista político Franz Rafael Barrios subrayó la imperiosa necesidad de que la Cancillería, bajo la dirección de Fernando Aramayo, imponga el cumplimiento estricto de los reglamentos internos y analice cuidadosamente cada caso particular para asegurar una gestión eficiente y transparente.

Finalmente, la diplomática de carrera Carmen Sandóval contribuyó al análisis con una propuesta concreta. La señora Sandóval sugirió la implementación de una alternativa de solución provisional para abordar los desafíos inmediatos en la gestión del personal diplomático, buscando destrabar el proceso mientras se establecen soluciones a largo plazo.

Cancillería boliviana enfrenta desafíos en la reorganización del servicio diplomático