La promulgación de un paquete normativo (Decretos Supremos 5550, 5551 y 5552) por parte del presidente Rodrigo Paz ha sido calificada por diversos analistas políticos como un golpe directo a la estructura de la Vicepresidencia del Estado, consolidando una centralización del poder en el Ministerio de la Presidencia.
El foco de la polémica se centra en el Decreto Supremo 5552, el cual reestructura el apoyo institucional a la Vicepresidencia. La norma no solo recorta drásticamente el presupuesto asignado al despacho de Edmand Lara, sino que le resta importantes responsabilidades administrativas y jurídicas. El golpe de timón establece que las unidades transferidas y su respectivo personal pasarán a depender directamente del Ministerio de la Presidencia. Además, se le prohíbe explícitamente al Vicepresidente contar con representantes regionales, municipales o sectoriales, limitando su influencia territorial y política.
Este movimiento no es aislado. Analistas advierten que forma parte de un vaciamiento sistemático de las atribuciones de la Vicepresidencia. Cabe recordar que en enero, a través de los Decretos 5518 y 5519, el Ejecutivo ya había cerrado la ADSIB —entidad tecnológica que estaba bajo la tuición de Lara— para transferir el control de las firmas digitales y dominios de internet a la AGETIC, dependiente también del Ministerio de la Presidencia.
El escenario se torna aún más tenso debido al timing de la medida: la reestructuración y el despojo de atribuciones se ejecutan justo mientras el vicepresidente Edmand Lara se encuentra fuera del país, participando en una cumbre sobre Inteligencia Artificial en la India.
Para blindar esta nueva arquitectura de poder, los otros dos decretos promulgados complementan la estrategia centralizadora del ala "arcista" o leal al Presidente. El DS 5550 suprime la autonomía comunicacional para crear la Unidad de Comunicación Estratégica bajo control directo de la Jefatura de Gabinete de la Presidencia, mientras que el DS 5551 crea el Despacho de Gestión Social (DEGSE) como una nueva entidad descentralizada, reordenando el manejo de recursos para poblaciones vulnerables desde el círculo de mayor confianza del Primer Mandatario.
