En un acto central cargado de simbolismo desde la Casa de la Libertad, el presidente Rodrigo Paz anunció una drástica reducción en la remuneración del Poder Ejecutivo. La decisión implica que tanto el primer mandatario como su equipo de ministros percibirán solo el 50% de su salario, una medida que busca reflejar el compromiso ético de la administración con la estabilidad económica de Bolivia.
Austeridad sin afectar la carrera administrativa
"Queremos que Bolivia sepa que tiene un presidente y ministros que van a sumarse al esfuerzo de la población", manifestó Paz durante su discurso. No obstante, el jefe de Estado aclaró que esta reducción no se aplicará de forma generalizada a los profesionales del servicio público, con el fin de no desincentivar la presencia de cuadros técnicos calificados en la gestión estatal.
Esta medida de austeridad se suma al recorte del 30% en el gasto corriente anunciado al inicio de su gestión en noviembre de 2025, orientado a estabilizar las cuentas gubernamentales tras recibir una institucionalidad que el mandatario calificó de "quebrada y corrupta".
Alivio para los sectores populares
El anuncio de reducción salarial fue acompañado por la presentación de un "Perdonazo Tributario", diseñado específicamente para gremiales, transportistas, artesanos y trabajadores cuentapropistas. El mandatario enfatizó que esta norma de alivio fiscal busca apoyar a quienes viven del día a día y que se han visto afectados por la parálisis económica y los bloqueos que persisten en el occidente del país.
Contexto de conflictividad
El mensaje presidencial se produce en el día 25 de un cerco que asfixia a La Paz y El Alto, impulsado por sectores radicales que exigen su renuncia. Ante esto, Paz reiteró su llamado al diálogo, pero fue enfático al señalar que no se puede negociar bajo mentiras o amenazas que vulneren la Constitución. "A la patria nunca se renuncia y jamás se la abandona", concluyó el presidente, ratificando su legitimidad obtenida con el 54% de los votos en 2025.
