Durante un acto en Lauca Ñ, Cochabamba, el expresidente Evo Morales solicitó a sus seguidores levantar la vigilia iniciada meses atrás, tras la orden de apremio emitida por la justicia por un caso de trata y tráfico de personas.
No obstante, la solicitud fue rechazada. En contacto con Panamericana, David Veizaga, secretario general de la Confederación de Comunidades Interculturales de Bolivia, señaló que la decisión final corresponde a las bases y que la vigilia se mantendrá.
Además, Veizaga anunció que el sector prepara una caravana hacia La Paz con el objetivo de inscribir a Evo Morales como candidato presidencial ante el Tribunal Supremo Electoral.
Sin embargo, la medida fue criticada por Mario Seña, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia. Cuestionó la representatividad de los impulsores de la vigilia y advirtió sobre intentos de generar conflictividad mediante estructuras paralelas en defensa de una sola figura política.
Según Seña, los marchistas actúan bajo presiones y amenazas dentro de lo que calificó como una “dictadura sindical”, por lo que prevé una participación limitada y guiada por intereses políticos.
PANAMERICANA.
