viernes. 03.07.2026

El presidente Rodrigo Paz se alista para una serie de encuentros internacionales de alta relevancia que fortalecerán la proyección global de Bolivia. La apretada agenda del mandatario subraya un periodo de intensa actividad diplomática para el país en los próximos meses.

Uno de los primeros compromisos del jefe de Estado, Paz, será el 7 de marzo, cuando se dirija a la Cumbre de Miami. Este evento, convocado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunirá a líderes de naciones sudamericanas, donde se espera abordar temas estratégicos para la región y la posición boliviana en el concierto internacional.

Posteriormente, el 11 de marzo, el dignatario Paz asistirá al acto de investidura del presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Durante su estadía en el país vecino, se prevé que el jefe de Estado boliviano mantenga una reunión bilateral con Kast, con el fin de dialogar sobre asuntos de interés mutuo que fortalezcan las relaciones entre ambas naciones.

Paralelamente a estos viajes de alto nivel, la diplomacia boliviana ya ha iniciado coordinaciones previas. Los ministros de Economía, Gabriel Espinoza, y de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, sostuvieron un encuentro con su homólogo de Agricultura y Ganadería de Brasil, Carlos Fávaro. Esta reunión tuvo como objetivo preparar el terreno para un eventual diálogo entre el presidente Rodrigo Paz y el líder brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, señalando la importancia de la relación bilateral con el gigante sudamericano.

Ante este panorama de intensa actividad diplomática, el diplomático y ex autoridad de estado Julio Alvarado, en una evaluación para Panamericana, enfatizó la necesidad de robustecer los equipos técnicos de preparación. Alvarado resaltó que una buena preparación es crucial para asegurar que Bolivia aproveche al máximo cada oportunidad en estos foros internacionales.

Asimismo, el experto Julio Alvarado instó a una coordinación interna más sólida dentro del gobierno. El diplomático sugirió que los objetivos de política exterior deben ser una prioridad compartida y que la agenda del vicepresidente Edmand Lara también debería reflejar y apoyar activamente estos fines, garantizando una postura unificada y efectiva del Estado boliviano en el ámbito global.

Paz prioriza diplomacia en cargada agenda exterior