viernes. 03.07.2026
Fuerzas Armadas y crisis política

Paz asegura que el Estado de Excepción pacificó el país "sin sangre" militar y culpa al "narcoterrorismo" por 20 muertes en bloqueos

Durante el acto de graduación en la Escuela de Cóndores de Sanandita, el presidente destacó que, a diferencia del pasado, la intervención de las fuerzas del orden no dejó bajas civiles. Afirmó que las víctimas fatales del conflicto fueron producto de la asfixia radical y exigió lealtad exclusiva a la Constitución.

Bloqueos en Bolivia (Foto: RRSS)
Bloqueos en Bolivia (Foto: RRSS)

Sanandita, Tarija, 3 de julio de 2026 (Panamericana).– En su calidad de Capitán General de las Fuerzas Armadas, el presidente Rodrigo Paz Pereira aprovechó el acto de graduación de Satinadores en la histórica Escuela de Cóndores Bolivianos, en Sanandita, para emitir un balance definitivo sobre la reciente intervención estatal que levantó los bloqueos de carreteras tras 53 días de asfixia nacional.

El balance del Estado de Excepción

Ante el Alto Mando Militar y las tropas de élite, el primer mandatario reivindicó la ejecución del Estado de Excepción, asegurando que la medida extrema logró su objetivo de restablecer el orden constitucional sin incurrir en la represión letal.

"Por primera vez no se puede señalar que en un Estado de Excepción hayan sido las fuerzas del orden las que hayan causado la muerte", aseveró Paz Pereira. El mandatario destacó que, utilizando el mandato de la Constitución, la presencia conjunta de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional permitió "retomar el estado de normalidad de un país que estaba siendo atacado" sin derramar sangre civil por acción militar.

Víctimas del "narcoterrorismo politizado"

Sin embargo, el presidente lamentó profundamente la pérdida de vidas durante la crisis, pero deslindó de toda responsabilidad al aparato estatal, apuntando directamente a los grupos radicales que sostuvieron los cortes de ruta.

Paz denunció que el país fue blanco de un "narcoterrorismo politizado" e impulsado por "políticos conspiradores" a quienes no les importó el destino de las familias bolivianas. Según el jefe de Estado, esta facción es la responsable directa de más de 20 muertes registradas durante el conflicto, refiriéndose a "hombres y mujeres que no pudieron pasar en ambulancias" debido a la intransigencia en los puntos de bloqueo. "El bloquear significa muerte, el bloquear significa destruir la economía", sentenció.

Institucionalidad y rechazo a la politización

En otro pasaje central de su discurso, el presidente envió un fuerte mensaje de institucionalidad militar, marcando distancia de gestiones anteriores que, según sus palabras, intentaron subordinar a las tropas bajo líneas partidarias. "Durante muchos años nos dijeron que hasta nuestras Fuerzas Armadas tendrían que ser ideologizadas", cuestionó.

Para contrarrestar esa visión, Paz Pereira dictó una línea de conducta clara a los nuevos oficiales graduados: "Nuestras Fuerzas Armadas no se deben a un partido político ni a un líder, se deben a una Constitución que se basa en una democracia". Asimismo, recordó a los uniformados que la doctrina actual del Estado boliviano es defensiva y de servicio. "Nuestra actitud como bolivianos jamás está en hacer el daño, siempre construir, no destruir (...) Ustedes no atacan, ustedes defienden", enfatizó.

Finalmente, el mandatario reiteró que el Gobierno respeta plenamente el derecho a la protesta de aquellas organizaciones con "justos pedidos", pero advirtió que no se tolerará a quienes, movidos por ideología o intereses ilícitos vinculados al narcotráfico, pretendan subvertir el orden nacional.

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