En un duro análisis sobre la herencia económica recibida, Rodrigo Paz vinculó directamente la política de subsidios con redes de corrupción enquistadas en la estructura estatal y gremial. El Jefe de Estado utilizó el ejemplo del "pan de batalla" para ilustrar cómo recursos sagrados fueron malversados.
"Clanes mafiosos de productores de pan aprovechaban esos recursos (harina de EMAPA) para generar un negocio... hoy estamos llevando los procesos de denuncia ante la Fiscalía", reveló Paz, anticipando que en breve se harán públicos los nombres de los involucrados una vez que la ley actúe.
La denuncia se extendió al sector de hidrocarburos. El Presidente afirmó que, a 20 días de haber asumido el mando, su gobierno sigue detectando el desvío de diésel y gasolina subvencionada para el enriquecimiento ilícito de "unos cuantos".
"La subvención se ha vuelto un sinónimo de corrupción, no de ayuda para la gente", reflexionó la autoridad. Estas declaraciones surgen en un contexto de tensión por el abastecimiento y precios, y sugieren que la estrategia del gobierno para sanear la economía pasará, inevitablemente, por desmantelar estas redes de intermediación que lucran con los precios bajos garantizados por el Estado.
PANAMERICANAi
