El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, manifestó su reprobación a la postura radical de ciertos dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) que, según el ministro Oviedo, insisten en la abrogación del Decreto Supremo 5503 como condición innegociable para suspender las protestas. El titular de Gobierno enfatizó que estos grupos, asociados al "evismo", no buscan la defensa de derechos sociales legítimos, sino más bien la desestabilización del actual gobierno, imponiendo lo que calificó como una "dictadura sindical" sin fundamentos válidos.
En su intervención, el ministro Oviedo refutó categóricamente las declaraciones difundidas por el expresidente Evo Morales, quien había asegurado que el Gobierno preveía declarar un estado de excepción. El alto funcionario calificó estas afirmaciones como "delirios de persecución", desmintiendo cualquier intención en ese sentido. Además, el ministro de Gobierno, Oviedo, rechazó de plano la condición de anular la normativa en cuestión, argumentando que tal exigencia revela intereses primordialmente políticos detrás de las demandas.
El ministro Oviedo reiteró la disposición del gobierno a entablar un diálogo franco y constructivo, con el objetivo de hallar soluciones y beneficios para los sectores que enfrentan situaciones de emergencia. Subrayó la importancia de abordar las preocupaciones de manera genuina, sin condicionamientos que dificulten el avance. Finalmente, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó sobre la implementación de medidas de seguridad preventivas destinadas a evitar que se atribuya responsabilidad al gobierno por posibles excesos o incidentes que pudieran surgir en el contexto de las movilizaciones.
