García detalló que las bases del MAS detectaron una gestión deficiente que condujo al país a una crisis económica profunda, además de presuntas irregularidades financieras dentro del partido, lo que motivó una denuncia formal para investigar el presunto desvío de recursos partidarios.
Aclaró que la expulsión no tiene un trasfondo político sino que responde a la dinámica interna del partido y a la necesidad de corregir errores para fortalecer la organización.
La decisión llega tras el peor resultado electoral del MAS en dos décadas, con una significativa pérdida de apoyo popular que pone en jaque el predominio histórico del partido.
García señaló también la supuesta traición a candidatos del MAS durante la última campaña electoral y la negativa de Arce a aplicar propuestas para mitigar la crisis económica, lo que reforzó la pérdida de confianza en su liderazgo.
