El exmandatario Evo Morales ofreció este viernes una actualización sobre su estado de salud, confirmando su total restablecimiento tras haber superado un cuadro de dengue y chikungunya. El ex-presidente Morales señaló que, tras su recuperación, se encuentra en plena capacidad para retomar sus actividades políticas y sumarse activamente a las campañas de sus allegados, reiterando su compromiso con el panorama nacional.
En una comunicación con Panamericana, el ex-presidente Morales abordó diversos temas de la coyuntura. Desmintió categóricamente las especulaciones que sugerían la existencia de acuerdos políticos o acercamientos con autoridades del actual gobierno. De manera enfática, el líder político negó cualquier tipo de pacto con figuras como Rodrigo Paz o Edmand Lara, buscando así disipar rumores y afirmar su independencia política. Para el ex-mandatario, no ha habido ni hay un acuerdo tácito o explícito con los actuales funcionarios gubernamentales.
Adicionalmente, el ex-presidente Morales reiteró su firme postura de ser objeto de una instrumentalización del sistema judicial. Argumentó que las denuncias y procesos legales en su contra carecen de un fundamento legítimo, constituyendo, a su juicio, una clara vulneración de sus derechos fundamentales y del debido proceso. Estas acciones judiciales son percibidas por el ex-mandatario como una estrategia de persecución política orquestada en su contra, buscando inhabilitarlo o desprestigiar su figura.
Finalmente, el ex-presidente Morales formuló severas críticas contra la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos. El líder político sostuvo que esta agencia, lejos de cumplir eficazmente con su misión de combatir el narcotráfico en la región, estaría actuando con la intención de controlar este ilícito, citando situaciones que, según su apreciación, se han observado en países como Colombia o Perú. El ex-mandatario Morales manifestó su profunda preocupación y advirtió sobre el inminente riesgo de que Bolivia, ante tal influencia, pueda caer en una "narcocracia", un escenario en el cual las estructuras del poder estatal se verían comprometidas o directamente dominadas por intereses vinculados al crimen organizado y el tráfico de sustancias controladas. Este análisis subraya la importancia de la soberanía nacional en la lucha contra estos flagelos.
