Flores lamentó que exautoridades y exparlamentarios del MAS, según su versión, difundan información incorrecta entre productores que rechazan la ley. Aseguró que muchos marchistas no conocen el contenido real de la norma y que su oposición estaría siendo alimentada por intereses externos al debate agrario.
Lectura del conflicto
El exviceministro también afirmó que la movilización responde a una estrategia política y no solo a una demanda sectorial. En su criterio, existe un intento de desestabilización contra el Gobierno actual mediante la distorsión del alcance de la Ley 1720 y del mecanismo de resolución del conflicto.
Productores que apoyan la ley
Flores señaló que varias federaciones de productores avalan la ley y pedirán al Gobierno que no se la modifique. Con ello, el escenario en torno a la norma sigue dividido entre sectores que la rechazan y otros que la consideran una herramienta válida.
Debate abierto
La disputa por la Ley 1720 continúa marcando la agenda social y política, mientras las partes sostienen versiones opuestas sobre su contenido y sus efectos. Por ahora, el conflicto se mantiene en el terreno de la denuncia y la confrontación discursiva.
