La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, y el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, dieron inicio a la construcción de un cerco fronterizo entre Aguas Blancas y Bermejo, desoyendo un comunicado de Cancillería boliviana que expresaba preocupación por la falta de coordinación bilateral.
El analista y ex encargado de negocios en Argentina, Julio Alvarado, afirmó en Panamericana que esta acción demuestra la falta de confianza del gobierno argentino en la diplomacia boliviana, a la que considera poco seria.
Por su parte, el presidente del Comité Cívico de Tarija, Jesús Gira, expresó su preocupación por la situación y adelantó que sostendrá un encuentro con su par de Bermejo para emitir un pronunciamiento crítico hacia el Ministerio de Relaciones Exteriores. Según Gira, la Cancillería ha mostrado ineficiencia en el pasado, como en la gestión del corredor bioceánico.
PANAMERICANA.
