De acuerdo a la información, el secretario ejecutivo de la Federación Departamental de Trabajadores Fabriles de La Paz, Américo Flores, anticipó que el sector planteará un incremento salarial del 20%, debido al alza de precios de productos y servicios, inclusive advirtiendo que porcentaje no sería suficiente.
Al respecto, el analista económico Gonzalo Chávez, sostuvo que la petición es excesiva y alejada de la realidad, pero comprensible en el sentido de que forma parte de un discurso orientado a las bases trabajadoras y seguramente se reducirá de forma significativa en una negociación.
Chávez lamentó que en el país no se aplique un sistema que defina el incremento salarial en función a la productividad de distintos rubros, pues las condiciones difieren para quienes contribuyeron al desarrollo con un desempeño eficiente, y para quienes no lograron resultados positivos.
Sobre el tema, el representante de la Federación de Trabajadores en Educación Urbana de La Paz, José Luis Álvarez, aseveró que la crisis económica amerita un alza acorde a los precios de la canasta familiar y abogó por una articulación multisectorial. En este punto, convocó a un encuentro el próximo miércoles en la sede de gobierno.
También el analista económico Martín Moreira compartió opiniones y consideró que un eventual incremento no debería superar el 3% en esta gestión, tomando en cuenta el difícil contexto afectado por la crisis política.
Además de sugerir el beneficio para sectores cuyo salario no exceda los siete mil bolivianos, Moreira propuso una negociación en el caso de microempresarios, en vista de que las grandes industrias, dice, están en condiciones de asumir una elevación razonable.
PANAMERICANA.
