"Lastimosamente ha generado una preocupación muy profunda". Así resumió Mario Argollo el sentimiento de las bases obreras tras escuchar al primer mandatario poner en duda la existencia de los ahorros jubilatorios. En contacto con el periodista Juan José Hidalgo, el líder de la COB demandó seriedad y sustento técnico al Ejecutivo antes de emitir afirmaciones que pueden provocar pánico financiero.
Argollo coincidió con el análisis del exgerente Jaime Durán al señalar que el presidente Paz podría estar recibiendo información incorrecta. "Sabemos que el dinero físico no va a estar en una bóveda, son inversiones que generan rédito", explicó el dirigente, mostrando un entendimiento pragmático del sistema de pensiones.
Sin embargo, la confianza no es ciega. La COB reveló que hace dos semanas solicitó formalmente al nuevo presidente de la Gestora un informe económico detallado: ¿Dónde está el dinero? ¿A quién se le prestó? ¿Qué tasas de interés se cobran?
El ente matriz de los trabajadores no se conforma con explicaciones verbales. Argollo recordó que existe una resolución del XVIII Congreso de la COB que exige una auditoría interna y externa a la Gestora, así como la incorporación de representantes obreros en el directorio para ejercer control social. "El gobierno anterior no viabilizó este aspecto, pero es una lucha que mantenemos. Son nuestros aportes y queremos fiscalizarlos", reclamó.
El dirigente puso una cifra sobre la mesa: según sus datos, el Estado adeuda aproximadamente 9.000 millones de dólares a la Gestora Pública. Ante este escenario, la COB se ha declarado en estado de alerta y cautela, a la espera de la documentación oficial que respalde o desmienta los dichos presidenciales.
"Si no hay una aclaración técnica, estaríamos hablando de un caos total. Los trabajadores nos van a pedir movilizarnos de manera inmediata, porque con el futuro y la vejez digna no se juega", sentenció Argollo.
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