Calderón de la Barca expresó a Panamericana su preocupación por la persistencia de movilizaciones en la sede de gobierno. Insistió en que el diálogo constructivo previene mayores daños económicos y sociales, especialmente ante demandas por abrogación del Decreto 5503 relacionado con subvenciones.
La autoridad diferenció la situación de cooperativistas auríferos de los trabajadores mineros sindicalizados afiliados a la COB. Según el ministro, estos últimos no han comprendido aún las ventajas de la norma, que busca ordenar el sector sin afectar derechos laborales legítimos.
Calderón identificó como urgentes la regulación de la minería ilegal y la eliminación progresiva del mercurio por sus efectos tóxicos en salud y medio ambiente. Estas medidas forman parte de la agenda para modernizar y formalizar la actividad extractiva en Bolivia.
