El transporte libre y los mototaxistas del trópico de Cochabamba implementaron bloqueos este viernes en la principal carretera que conecta el departamento con Santa Cruz. La protesta se centra en la deficiente calidad del combustible, que los movilizados aseguran está deteriorando sus vehículos.
Según informes de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), las interrupciones viales se registran en el municipio de Ivirgarzama, con reportes adicionales de cortes en Shinahota, exacerbando la situación del tránsito en la región.
Mario Ramos, representante del transporte libre de Cochabamba, afirmó que el sector se mantendrá firme en sus movilizaciones en defensa de los intereses de sus afiliados. El dirigente señaló que las advertencias previas sobre el problema no fueron atendidas por las autoridades competentes, obligándolos a recurrir a la acción directa.
Una semana antes, el sector emitió un pronunciamiento público exigiendo la inmediata remoción de la gasolina cuestionada de todos los surtidores, dado el impacto negativo en los motores. Un cabildo realizado el día anterior ratificó la decisión de iniciar los bloqueos ante la percepción de inacción estatal.
El Gobierno, por su parte, había reconocido la semana pasada la distribución de combustible que no cumplía con los estándares nacionales, atribuyendo la falla a una mezcla con componentes defectuosos adquiridos en la gestión actual. Este reconocimiento, sin embargo, no ha calmado los ánimos de los transportistas.
Sin embargo, el representante Ramos lamentó que las autoridades hayan hecho caso omiso a sus peticiones, denunciando intentos de desviar la atención del problema con "cortinas de humo". El líder del transporte criticó severamente la propuesta gubernamental de habilitar talleres o seguros para reparar los daños.
Desde la perspectiva de Ramos, dicha medida representa una "pérdida de tiempo y dinero" para los transportistas que "viven del día a día", muchos de los cuales ya han asumido los costos de reparación de sus motorizados. Insistió en que la prioridad debe ser el retiro inmediato del combustible defectuoso del mercado.
Los manifestantes enfatizan que los daños a sus motorizados son constantes y que, a pesar de sus llamados a instancias estatales, no han obtenido soluciones satisfactorias, lo que impulsa la continuidad de la medida de presión en el trópico cochabambino hasta obtener respuestas concretas.
