El exdiputado Amílcar Barral cuestionó públicamente la conducta del vicepresidente Edmand Lara en relación con desplazamientos realizados fuera del país, específicamente señalando una serie de viajes a Brasil. Según Barral, algunos de estos viajes, en apariencia oficiales, habrían sido utilizados para actividades personales, como asistir a partidos de la Copa Sudamericana, lo que configuraría un uso inapropiado de recursos estatales.
Además, Barral señaló que la diputada Diana Romero, esposa del vicepresidente, estaría involucrada en asuntos que, según su criterio, no le corresponden como función pública. Esta crítica surge en un contexto donde se espera que los altos funcionarios se enfoquen en el cumplimiento de sus funciones estatales en beneficio del país.
Barral lamentó que ambos, Lara y Romero, no estén dedicando sus esfuerzos a las tareas correspondientes a sus cargos y, en cambio, participen en actividades con fines turísticos financiadas con fondos públicos.
Estos señalamientos han generado atención en el ámbito político y social, en un momento en el que la transparencia y la ética en el uso de recursos estatales son temas de alta sensibilidad para la ciudadanía.
PANAMERICANA.
