Durante la visita de una delegación internacional al país, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos manifestó su preocupación por el enfoque limitado del recorrido. Javier Quisbert, integrante de la organización, declaró a Panamericana que la Corte Interamericana de Derechos Humanos debería incluir en su agenda reuniones con sectores que observan y denuncian vulneraciones a los derechos humanos en Bolivia.
Quisbert criticó que hasta el momento la misión se haya centrado únicamente en encuentros con representantes del gobierno, sin abrir espacio a organizaciones independientes ni a activistas que tienen visiones distintas sobre la situación actual.
Además, recordó que la sede histórica de la Asamblea lleva dos años sin acceso libre, situación que ha dificultado su trabajo. A pesar de ello, continúan recibiendo denuncias y brindando apoyo a víctimas desde espacios alternativos.
El representante también cuestionó el uso de recursos estatales para custodiar inmuebles en disputa, en lugar de reforzar la seguridad ciudadana, lo que consideró una prioridad más urgente.
PANAMERICANA.
