El analista político Marcelo Silva advirtió que tanto los pedidos de renuncia al presidente Rodrigo Paz como los llamados a mano dura y estados de excepción podrían profundizar la crisis social y política. A su juicio, una eventual renuncia no resolvería los problemas de fondo y solo aumentaría la inestabilidad.
Escenario de mayor tensión
Silva señaló que, si el Gobierno no resuelve pronto los conflictos con maestros, transportistas y otros sectores, la llegada de nuevas marchas la próxima semana podría agravar aún más la situación. También cuestionó el uso de Fuerzas Armadas y Policía sin una evaluación seria de sus consecuencias, porque eso podría derivar en enfrentamientos.
COB con menor legitimidad
Por su parte, el sociólogo Renzo Abruzzese sostuvo que la Central Obrera Boliviana perdió legitimidad social y que sus bloqueos generan creciente rechazo ciudadano. Dijo además que el Ejecutivo está tardando demasiado en reaccionar frente a la conflictividad.
Diálogo con límites
Abruzzese planteó que el diálogo debe continuar, pero dentro del marco constitucional y sin afectar derechos de terceros. También afirmó que la COB ya no representa a los trabajadores como antes, debido al debilitamiento de su estructura tras años de cercanía con el MAS.
Rechazo ciudadano
Según su lectura, incluso sectores tradicionalmente afines como fabriles y otros sindicatos están cuestionando los bloqueos y pidiendo estabilidad para poder trabajar. El trasfondo del debate sigue siendo cómo contener la conflictividad sin romper el orden constitucional ni escalar la violencia.
