El Senado aprobó un crédito por 250 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinado a un “Préstamo Contingente para Emergencias por Desastres Naturales y de Salud Pública”. La medida, que ahora debe ser promulgada por el Ejecutivo, ha sido objeto de críticas por no apuntar a las causas estructurales de la crisis económica actual.
El diputado de Comunidad Ciudadana, Miguel Roca, explicó que este tipo de crédito no representa una solución efectiva, ya que responde a situaciones puntuales y no a la falta de liquidez ni a la caída de las reservas internacionales. A su juicio, la aprobación del crédito sólo enmascara problemas causados por la mala gestión económica y la falta de reformas profundas.
Roca sostuvo que una verdadera salida requeriría medidas estructurales, como el proyecto de ley que propuso para liberalizar el mercado de carburantes, permitiendo el ingreso de empresas privadas y eliminando progresivamente la subvención a los hidrocarburos.
En el mismo tono, el analista y diplomático Julio Alvarado advirtió que la aprobación del crédito no despeja la incertidumbre económica ni política. En su análisis, el préstamo busca garantizar los recursos necesarios para las elecciones presidenciales previstas para agosto, pero no responde al descontento social por la falta de empleo, el encarecimiento de productos y la inseguridad institucional.
Alvarado indicó que la persistente polarización, la ausencia de un plan de estabilización económica y el uso político de la gestión pública son factores que agravan el malestar ciudadano, más allá de la coyuntura electoral.
PANAMERICANA.
