martes. 29.11.2022

EL PANORAMA DE LA NOTICIA

Asamblea Legislativa Plurinacional. (Foto. LPB).
Asamblea Legislativa Plurinacional. (Foto. LPB).

En esta jornada vamos a cambiar de cierta manera el enfoque de este habitual espacio en Panamericana y retomaremos de cierta manera, el ámbito legislativo. Tomando en cuenta una suerte de cambio y modificación en la conducta de los actores, con una situación distinta respecto a los últimos 16 años.

Concretamente desde enero del año 2006, la situación fue distinta, pues años anteriores ningún partido o fuerza política llegaba a tener la mayoría en el legislativo y menos los dos tercios.

Es por ello que los distintos partidos requerían de acuerdos para hacer viable o gobernable una gestión determinada. Eso ocurrió con la presidencia de Víctor Paz desde 1985 hasta 1989 con el Pacto por la Democracia entre el MNR y ADN.

Luego, en un quiebre importante en la vida democrática, se “cruzaron ríos de sangre” con una alianza entre el MIR y ADN, y con el denominativo de Acuerdo Patriótico, se llevó a la presidencia a Jaime Paz, que salió tercero en las elecciones de 1989.

Estos son algunos ejemplos de lo que sucedía anteriormente, pues el legislativo era el escenario por excelencia del debate político, de la toma de decisiones importantes sobre la base de esos acuerdos, e incluso definía quién sería el presidente, pues nadie alcanzaba el porcentaje requerido por norma.

La situación fue similar en los restantes gobiernos, hasta llegar a las elecciones del año 2005 y los electores cansados por una práctica política inadecuada, le entregaron al Movimiento al Socialismo casi el 54 % de la votación llevando a la cabeza a Evo Morales.

Lo que debe quedar claro es que, a nivel del legislativo se configuraban las mayorías y minorías a partir de estos acuerdos, para entregarle gobernabilidad a cada presidente, aspecto que se modificó con la llegada del MAS al poder, pues sólo una fuerza política llegó a tener mayoría legislativa sin necesidad de pactos.

Desde ese entonces, la situación fue distinta y primó inicialmente la mayoría absoluta del MAS, en las decisiones legislativas que favorecían al ejecutivo, para consolidar varias tareas en el marco de la línea discursiva que se utilizaba.

Posteriormente, el MAS llegó a tener los dos tercios de control en la Asamblea Legislativa. Lo que posibilitó desplazar plenamente a las distintas fuerzas políticas que asumían el rol de opositores y en cada gestión había a lo sumo sólo tres fuerzas políticas.

Desde el primer gobierno masista hubo un comportamiento compacto y disciplinado en la bancada del MAS. Algo que se mostraba con bastante solvencia a diferencia de las otras fuerzas políticas que, a pesar de ser minoritarias, marcaban serias fisuras y al final algunos legisladores actuaban como aliados del oficialismo, por lo que el control llegaba a ser pleno en la asamblea.

Esta situación se convirtió en una constante y la disciplina oficialista era tal que, cualquier decisión interna, era refrendada en las elecciones formales a nivel de las votaciones en el legislativo para definir directivas, comisiones y comités, además de las jefaturas de las bancadas.

Era tal el nivel de disciplina interna, que por ello sorprendió las fisuras que se presentan ahora, cuando se marcan dos corrientes en la bancada masista: por un lado los seguidores del presidente y por otro los del exmandatario, Evo Morales.

Esto, puede marcar un nuevo rumbo en la forma en que actúa el masismo a nivel del Legislativo, e incluso los opositores pueden tener, ahora, un rol protagónico, por ejemplo, en la solución del conflicto por el censo, en función de una iniciativa presentada recientemente.

Habrá que aguardar lo que vaya a ocurrir en adelante, pues la situación puede ser bastante interesante.

PANAMERICANA.

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