El Trópico de Cochabamba busca abrir canales institucionales con el nuevo gobierno. Omar Ramírez, portavoz del sector, confirmó que la carta remitida a la Casa Grande del Pueblo lleva la firma de las federaciones, juntas vecinales y autoridades municipales de la región, apelando a la obligación constitucional del Ejecutivo de atender las necesidades de la población.
"Esta reunión no es una demanda política para hacer alguna negociación. Es una demanda plenamente social", enfatizó Ramírez, buscando desmarcar la solicitud de la pugna ideológica que mantiene el "evismo" con la actual administración.
La urgencia del pedido radica en la crisis climática y de servicios que atraviesa el Chapare. Ramírez describió un escenario crítico provocado por las fuertes lluvias recientes, que han dejado "casas inundadas y personas desaparecidas", comparando la situación con los desastres ocurridos en otras regiones como Samaipata.
Además de la emergencia natural, el pliego de peticiones incluye reclamos estructurales. El vocero denunció que, durante el gobierno anterior de Luis Arce, se retiraron numerosos ítems de médicos, dejando a la población desprotegida. A esto se suma el desabastecimiento de combustible, vital para una zona eminentemente productiva y agrícola.
Un punto llamativo de la estrategia del Trópico es su plan alternativo ante un posible silencio administrativo de Rodrigo Paz. Consultado por el periodista Juan José Hidalgo sobre qué harán si no hay respuesta, Ramírez reveló que no descartan acudir a la segunda autoridad del país.
"Si no atienden mediante sus ministerios, nuestras autoridades tienen la obligación de enviar otras cartas, ya sea al vicepresidente Edmand Lara o a los mismos ministerios", señaló. Esta declaración sugiere que el sector social podría buscar interlocución a través del Vicepresidente, quien actualmente mantiene una agenda diferenciada y tensa con el Jefe de Estado, en caso de que las puertas del Ejecutivo permanezcan cerradas.
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